Saber Cuándo Soltar: Renuncio!

Cuando fui presidente de la Asociación de Emprendedores de Guatemala -y a la vez desarrollábamos nuestro emprendimiento- pude conocer a muchos emprendedores que se fueron quedando en el camino. Algunos simplemente no pudieron conseguir capital, otros no pudieron encontrar mercado, otros no estaban preparados para manejar algo mas grande de lo que tenían y asi… muchas razones, sin embargo, algo que es tabú en nuestra cultura es «¿que pasa si renuncio a esta idea?» y aunque muchas personas lo ven como un fracaso, para otros puede ser una nueva oportunidad de hacer mejor las cosas; y, en mi caso, te puedo decir que yo no estuviera en donde estoy si no hubiera decidido salir de mi emprendimiento.

Como emprendedor, la idea de renunciar a mi emprendimiento me parecía una gran traición a mis sueños y a todo el esfuerzo invertido. Sin embargo, en el mundo de los negocios, a veces la decisión más sabia y estratégica es saber cuándo retirarse. A pesar de que logramos hacer un exit exitoso no puedo negar que la idea de abandonar todo me paso muchas veces por la cabeza y, entendiendo que esto es normal dentro del camino del emprendimiento -Es mas, así en confianza entre ustedes y yo- ya había renunciado una vez. Recuerdo haber ido a tomar un café a un centro comercial justo la tarde antes de reunirme con los demás socios para decirles que yo ya no seguía adelante y justo, justito en ese momento, me llego un correo electrónico de Banco Mundial en donde nos explicaban que nos habían estado monitoreando por algún tiempo y que nos iban a brindar el apoyo que habíamos estado buscando. Realmente allí fue cuando comenzamos a salir adelante. Como lo vivimos en carne propia, aquí te presento una guía para identificar ese momento con la claridad y el pragmatismo que caracteriza a los valientes emprendedores que toman esta decisión.

1. La Falta de Rentabilidad Sostenida

En el emprendimiento, cada inversión -nuevas etapas de tu producto o nuevas funcionalidades de tu app, etc.- se evalúa por su retorno de inversión. De esta manera, tu negocio debe demostrar una capacidad de generar ganancias constantes. Si, a pesar de los ajustes y esfuerzos, los números rojos persisten y las pérdidas se acumulan, es una señal de alarma. No se trata de ser pesimista, sino de ser realista. El propósito de cualquier negocio es generar valor y, con el tiempo, beneficios económicos.

En mi caso -por ejemplo- hubo un momento en que el emprendimiento que teníamos estaba ya funcionando, teníamos clientes y ya facturábamos. Sin embargo, todavía no era rentable y cada fin de mes era una angustia el hacer los números para lograr pagar planilla, renta, etc. y mientras más inversionistas tienes, más estresante es. -No saben cuanto llegue a detestar el reporte del Cash Burn Rate

2. Desgaste Personal y Profesional: El Burnout

Los grandes emprendedores saben que la creatividad y la innovación se alimentan de la energía y la pasión. Si te encuentras exhausto, desmotivado y sin la chispa que inicialmente te impulsó, es momento de reevaluar. El burnout, o agotamiento extremo, es un enemigo silencioso pero mortal en el mundo del emprendimiento. El estrés prolongado, la falta de descanso y la presión constante pueden minar tu salud y tu capacidad de tomar decisiones. Recuerda que un líder agotado no puede guiar a su equipo ni a su empresa hacia el éxito.

Cuando estábamos en la parte del Valle del Valle de la muerte, me mudé a la oficina! -y no es porque no tuviera en donde vivir- simplemente era más fácil estar allí, salía del trabajo de madrugada pensando que íbamos a hacer al otro día, entraba de madrugada porque la ansiedad no me dejaba dormir, pasaba el día en la oficina en reuniones constantes de diseño de producto, teníamos 2 inversionistas en Guatemala, 1 en Nicaragua y 1 en Costa Rica por lo que trimestralmente me tocaba tomar un avión en la madrugada para desayunar en Nicaragua y entregar cuentas y luego tomaba otro avión para almorzar en Costa Rica y seguir entregando cuentas y luego volver a Guatemala a tener reunión de avances. Cuando sentís, estas alejado de todos, de tu familia, de tu pareja, de tus amigos… Requiere mucha -pero mucha- disciplina el estar enfocado en lo que realmente quieres alcanzar y eso te va desgastando.

3. Cambios en el Mercado

Como emprendedores, mantenerse actualizado con las tendencias del mercado es crucial. Si tu emprendimiento no logra adaptarse a los cambios tecnológicos, económicos o de consumo, corres el riesgo de quedar obsoleto. Evalúa si tu producto o servicio sigue siendo relevante y competitivo. Si el mercado ha evolucionado y tus esfuerzos por innovar no logran captar la atención de tus clientes, puede ser momento de reconsiderar tu posición.

La estrategia que nosotros utilizamos es que todos los jueves íbamos a almorzar a un restaurante en donde ya nos conocían y luego, pasábamos la tarde platicando con clientes del restaurante que llegaban allí a cambio de un cafecito. Estas platicas eran mas bien una entrevista en donde validábamos dos cosas por separado: La necesidad -saber que muchas personas podían sentir el mismo dolor que sentíamos nosotros en relación a lo que resolvía nuestro emprendimiento- y luego la solución -no hablábamos de nuestro producto sino de lo que el producto hacía y como se pensaba resolver el problema de la necesidad-. Luego con las respuestas que recopilábamos pasábamos los siguientes días refinando los diagramas que teníamos -y si, los siguientes días eran viernes y fin de semana…. ya ven como si es desgastante?-

4. Problemas Persistentes de Liquidez

La liquidez es el oxígeno de cualquier negocio. Sin un flujo de efectivo saludable, incluso las mejores ideas están condenadas al fracaso. Si constantemente enfrentas dificultades para pagar a tus proveedores, empleados o mantener operaciones básicas, estás en una situación precaria. Analiza si es una fase temporal o un problema estructural. En el segundo caso, puede ser prudente evaluar alternativas.

Gracias a Dios, karma, universo ó como quieras llamarle, nosotros no teníamos problemas de liquidez, pero si teníamos problemas con el Cash Burn Rate o la rapidez en la que consumíamos los recursos que íbamos consiguiendo por lo que la estrategia era el cómo podíamos mejorar ese consumo. Esto lo menciono porque llego el momento en el que por estar enfocado en lo financiero y en negociaciones se me olvido el por qué lo estaba haciendo y esto hizo que el camino fuera mas pesado.

5. Falta de Alineación con Tus Objetivos Personales

Finalmente, un negocio debe estar alineado con tus valores y objetivos personales. En emprendimiento, siempre hablamos de autenticidad y de vivir nuestra marca. Si tu emprendimiento ya no te representa o no te permite alcanzar tus metas personales y profesionales, es momento de cuestionar su continuidad. No se trata de abandonar por capricho, sino de asegurarte de que tu esfuerzo y dedicación tienen un propósito que resuena contigo.

Cuando nosotros creamos nuestro emprendimiento -mucho antes de que el tema Fintech fuera un trending topic- la idea era el poder acceder a tu dinero 24/7 con transferencias instantáneas -recuerden que eso lo hicimos hace varios años ya, y cuando lo hicimos la banca no ofrecía NINGUNA de estas características dentro de sus soluciones-. Dentro de nuestro credo, siempre hemos pensado que a la banca se le olvidó que el dinero que usan sigue siendo dinero del cliente, no es de la banca pero operan como que un favor le hicieran al cliente atendiéndolo, entonces, en resumen, los inversionistas que teníamos ERAN BANQUEROS!! lo cual fue un gravísimo error porque cuando llego el momento de decidir, tuvimos mucha presión para quitarle funcionalidades que podían competir directamente con los bancos lo que nos hacía no cumplir con nuestra promesa de que el usuario pudiera gestionar sus finanzas de manera mas libre -de allí el nombre de nuestra aplicación- así que justo en ese punto, fue cuando comenzamos las platicas de poder ejecutar la cláusula del exit ya que para nosotros se perdía el punto por el cuál habíamos comenzado nuestra startup.

Conclusión

Renunciar a un emprendimiento no es un signo de fracaso, sino una decisión estratégica basada en una evaluación honesta y objetiva. Los emprendedores que salen adelante saben cuándo una idea no funciona y tienen la valentía de detenerla para redirigir esfuerzos. Como emprendedor, debes adoptar la misma mentalidad. Evalúa, decide y actúa con la claridad que te permitirá aprender de la experiencia y prepararte para futuros éxitos.

Recuerda, cada final es una oportunidad para un nuevo comienzo. No permitas que el burnout te consuma; en lugar de eso, toma decisiones informadas que protejan tu bienestar y tu visión a largo plazo.

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Boris Lemus
Boris Lemus

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