Mi YO-Rocky Emprendedor

Hace algunos años, fui invitado a participar en un foro de emprendimiento en nuestro país hermano El Salvador. En este foro me toco «discutir» un poco sobre las diferentes formas de emprender, conseguir fondos y por sobre todo -el tema más difícil de todos- ¿qué separa a un emprendedor real y alguien que solo quiere ser su propio jefe? -por así decirlo-. Este foro fue muy especial porque me toco participar junto con los fundadores de la empresa Hugo -La cuál fue vendida exitosamente a Pedidos Ya-, Cadejo Brewing y yo por parte de mi emprendimiento. Lo que hizo que este foro fuera especial, fue la participación como moderador del actual presidente de El Salvador Nayib Bukele quien resulto ser una persona super abierta para poder tomar un cafecito y platicar un buen rato para profundizar en muchas de las ideas que se discutieron en ese foro.

Ahora, entrando ya en lo que quiero «platicar» con ustedes. Una de las preguntas que me hizo «don» Nayib es «si yo quisiera emprender y quisiera comenzar en este momento, que consejo me darías» y después de pensar lo más rápido que pude en una respuesta lo mas inteligente que pudiera me siento orgulloso de contarles que mi respuesta fue «mira las películas de Rocky». No puedo describirles el bochorno que sentí al escuchar su carcajada porque pensó que estaba bromeando, y era comprensible, ya que las respuestas de los otros emprendedores -mamones- por lo general fueron «busca fracasar lo más rápido que podas» -buen consejo pero ya muy quemado- o también «busca inversionistas que esten alineados con lo que buscas resolver», etc. El punto es que no me quedo más que decir «a ver, voy a tratar de profundizar lo más rápido que puedo en mi respuesta» -lo que hizo que me ganara el cafecito para seguir hablando del tema- y mi respuesta es mas o menos lo que trato de plasmar en este post.

Bueno, comenzando un poco en desorden, Rocky I y II tratan sobre un boxeador subestimado que lucha contra todas las adversidades reflejando perfectamente el viaje emprendedor, pero, en la película III, Rocky -por cosas de la vida- pierde el título. Cuando regresa a entrenar para buscar la nueva pelea en donde quiere recuperar el título, lo llevan a entrenar a los viejos y sucios gimnasios que el tenia tiempo de no visitar -ya que tenia su propio gimnasio en su casa-. Cuando él ve eso pregunta «¿qué hacemos aquí?» a lo que le responden «campeón, el problema contigo es… que se te olvidó lo que es tener hambre» y eso me marco tanto que les dejo un resumen de todo lo relacionado al emprendimiento que he encontrado en estas películas.

Rocky I: El Comienzo Humilde y la Oportunidad Dorada

1. Creer en Uno Mismo: Rocky Balboa es un boxeador de clase baja que sueña con algo grande. Al igual que muchos emprendedores, empieza con recursos limitados pero con una gran fe en sí mismo. Creer en tus capacidades y en tu visión es fundamental para comenzar cualquier emprendimiento.

2. Aprovechar la Oportunidad: Rocky recibe una oportunidad única de enfrentarse al campeón mundial, Apollo Creed. En el mundo del emprendimiento, reconocer y aprovechar las oportunidades cuando se presentan puede ser decisivo para el éxito. La preparación y la disposición para tomar riesgos son esenciales.

Rocky II: La Perseverancia y el Trabajo Duro

3. Superar las Dificultades: Después de perder por decisión dividida -que yo siempre digo que le robaron la pelea- Rocky enfrenta problemas personales y financieros. Los emprendedores también enfrentamos numerosos desafíos y fracasos. La clave es no rendirse y seguir adelante a pesar de las dificultades.

4. El Valor del Trabajo Duro: Rocky entrena incansablemente para la revancha contra Apollo. De igual manera, el trabajo duro y la dedicación son innegociables en el camino del emprendimiento. El éxito no llega de la noche a la mañana; es el resultado de un esfuerzo constante y persistente.

Rocky III: Enfrentando Nuevos Retos y la Superación Personal

5. Adaptarse y Evolucionar: En Rocky III, Rocky se enfrenta a un nuevo y formidable oponente, Clubber Lang. Este reto lo obliga a reinventarse y mejorar sus habilidades. En el emprendimiento, debemos de estar dispuestos a adaptarnos a nuevas circunstancias y evolucionar continuamente para mantenernos competitivos.

6. La Importancia de la Mentoría: Rocky recibe la ayuda de su antiguo rival, Apollo, quien se convierte en su mentor y entrenador. Encontrar mentores y guías puede proporcionar conocimientos valiosos y perspectivas que ayudan a los emprendedores a superar obstáculos y alcanzar nuevos niveles de éxito.

Rocky IV: La Lucha contra la Adversidad y la Resiliencia

7. La Resiliencia Frente a la Adversidad: La muerte de su amigo Apollo impulsa a Rocky a enfrentar al temible Ivan Drago a pesar de no tener mayor probabilidad de salir ganando esta pelea. Este acto de resiliencia y determinación es esencial para los emprendedores, que a menudo debemos superar situaciones difíciles y traumáticas en nuestro camino hacia el éxito.

8. El Poder de la Motivación Interna: La motivación de Rocky para luchar contra Drago no es solo personal, sino también por el honor y la justicia. Encontrar una motivación interna fuerte y un propósito claro puede ser un motor poderoso para cualquier emprendedor, ayudándonos a superar los momentos más difíciles.

Post Update: a las preguntas que me han hecho sobre el resto de películas de la saga dejenme decirles que las demás películas de Rocky para mi no existen… jajajajaja.

Conclusión

Las sagas de Rocky ofrecen lecciones valiosas para los emprendedores en cada etapa de nuestro viaje. Desde creer en uno mismo y aprovechar las oportunidades, hasta la importancia de la perseverancia, el trabajo duro, la adaptabilidad, la mentoría, la resiliencia y la motivación interna. Al igual que Rocky Balboa, los emprendedores debemos estar dispuestos a luchar, adaptarnos y seguir adelante, sin importar cuántos golpes recibamos en el camino. -De hecho, Rocky no era muy buen peleador, pero era muy bueno para recibir golpes hasta que el otro boxeador quedaba sin fuerzas-

El camino del emprendimiento es una batalla constante, pero con la actitud correcta y la inspiración adecuada, es posible alcanzar el éxito. ¡Sigue luchando y como dijera Sir Winston Churchill «nunca, nunca, pero nunca, te rindas!

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Boris Lemus
Boris Lemus

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