Hace unos meses aprovechando el «Prime Day» de Amazon, compre una kindle paperwhite -la cual es una maravilla y te la recomiendo mucho-, y los primeros libros que le puse fueron «La Psicología del Dinero ó Como piensan los ricos» de Morgan Housel, «Creatividad S.A.» de Ed Catmull y «La Vaca» del Dr. Camilo Cruz, y, pues, este último, al ser el más pequeño fue el que comencé leer primero y realmente lo disfrute mucho más que la primera vez que lo leí. Así que si no lo has leído, te cuento lo que aprendí en este artículo -usando mis palabras y pensamientos sin hacerte spoiler sobre el libro-
En la vida, no siempre estamos en crisis, pero tampoco disfrutamos del éxito pleno que nos gustaría alcanzar. Muchas veces, nos encontramos en ese lugar intermedio, donde las cosas no están mal, pero tampoco son como soñamos. Ese lugar donde lo que tenemos es «más o menos bien». Y es justamente ahí donde muchos de nosotros, como emprendedores, nos estancamos y dejamos de avanzar -ya sea por el trabajo o por la familia o por falta de financiamiento-.
El Peligro de Quedarse en lo «Más o Menos Bien»
Imagina que tienes que recorrer una corta distancia, digamos, unos 500 metros. Probablemente lo harías caminando, porque no es un trayecto largo y el esfuerzo no es tan grande. Pero, si la distancia fuera mayor, digamos 5 kilómetros, lo más probable es que optarías por tomar tu auto, ya que el desafío es mayor y tu motivación para hacerlo también aumenta. Es interesante, porque cuando el reto se intensifica, nuestra disposición para actuar también lo hace, ya que el objetivo se vuelve más urgente. Esta es la lección mas importante: cuando el desafío es grande, la motivación crece de manera proporcional. Sin embargo, cuando las cosas están «bien» pero no son espectaculares, no sentimos esa urgencia por actuar y, en consecuencia, no tomamos decisiones que nos permitan avanzar.
Esto nos pasa en muchos aspectos de la vida. A menudo, seguimos en trabajos que no nos motivan, en proyectos que no nos llenan, o en relaciones y sociedades que nos dejan con la sensación de estar “bien, pero no tan bien”. El problema no es que todo esté mal, sino que las cosas son lo suficientemente tolerables como para no hacer un cambio. La falta de urgencia y de insatisfacción nos hace quedarnos donde estamos, aunque sabemos que no estamos alcanzando nuestro máximo potencial.

¿Por Qué Nos Estancamos?
La razón principal por la que nos estancamos en este punto intermedio es el miedo al cambio y la falta de urgencia. Si las cosas no están tan mal, ¿por qué arriesgarse a dar el salto? La mente humana tiende a resistir o a tener miedo de lo desconocido, y es más fácil quedarnos en lo que ya conocemos, aunque no sea lo ideal, que intentar algo nuevo. El problema con esta forma de pensar es que no avanzamos, y cada vez nos aleja más de nuestros objetivos.
Nos contamos a nosotros mismos que “no está tan mal”, pero la realidad es que estamos eligiendo la comodidad de la mediocridad. Y la mediocridad, aunque no duela, tampoco nos permite crecer. Al contrario, nos impide lograr lo que realmente queremos.
La Trampa del “Más o Menos Bien”
El peligro de vivir en este “más o menos bien” es que nos engañamos a nosotros mismos. Si no estamos sufriendo, no sentimos la necesidad de cambiar. Pero, a medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta de que estamos viviendo una vida sin pasión, sin ese fuego que nos empuja a hacer las cosas grandes.
Como emprendedores, esto es un riesgo aún mayor. Si no sentimos la urgencia de cambiar, si nuestra empresa no está pasando por una crisis inmediata, podríamos caer en la trampa de quedarnos en lo cómodo, en lo que no duele pero tampoco ilusiona. Esto nos hace perder el enfoque y nos impide ver nuevas oportunidades.
¿Por Qué Necesitamos un Cambio Radical?
A veces, la vida nos obliga a cambiar. Pueden ser momentos difíciles: una crisis económica, una pérdida importante o un fracaso inesperado. Aunque estos momentos son dolorosos, también pueden ser la chispa que nos impulse a tomar decisiones importantes, que nos hagan ver las cosas desde una nueva perspectiva.
Y por otro lado, si nuestra vida no está tan mal, pero tampoco es la que soñamos, nos enfrentamos a un reto aún mayor. Sin crisis que nos empuje, sin ese “toque fondo” que nos obligue a cambiar, nos quedamos atrapados en la zona de confort. Sin urgencia, no tomamos acción. Sin acción, no hay progreso.

Cómo Salir de la Zona del “Más o Menos Bien”
Salir de este estancamiento y avanzar en la vida y en los negocios requiere tomar medidas concretas. Aquí hay algunas estrategias que puedes implementar para dejar atrás ese “más o menos bien” y empezar a moverte hacia donde realmente quieres estar:
- Crea urgencia en tu vida y tu negocio. Si las cosas no son lo suficientemente malas como para moverte, crea una meta ambiciosa con una fecha límite. Eso te obligará a actuar. No esperes a que todo se derrumbe para reaccionar.
- Acepta la incomodidad. La incomodidad es el motor del cambio. Si siempre buscas lo fácil, nunca vas a crecer. Acepta que cambiar implica esfuerzo, sacrificio y, a veces, dolor. Pero ese dolor es el que te llevará al siguiente nivel.
- Hazlo ahora. La procrastinación es tu peor enemigo. Si sabes que lo que haces no te está llevando al lugar donde quieres estar, no dejes que pase otro día sin tomar acción. La acción inmediata es la que desencadenará el cambio.
- Visualiza tu futuro ideal. Si no tienes claro lo que quieres lograr, cualquier camino te llevará allí. Tómate un tiempo para pensar en lo que realmente deseas para tu vida y tu negocio. Tener una visión clara te ayudará a enfocar todos tus esfuerzos.
- Rompe con lo que te limita. A veces, para avanzar, necesitas cortar lazos con lo que te está frenando. Ya sea un trabajo que no te satisface, una relación tóxica o incluso una mentalidad que ya no te sirve. La clave está en hacer espacio para lo nuevo, para lo que realmente quieres.
La Bendición de Tocar Fondo
A veces, el momento de mayor crecimiento llega cuando tocamos fondo -a mi me paso y puedes leer el artículo aquí-. Aunque puede ser bastante doloroso, tocamos fondo porque nos obliga a tomar decisiones importantes y a cambiar de rumbo. Tocar fondo nos da la oportunidad de reevaluar todo, de reiniciar y empezar con una nueva perspectiva. No lo veas como algo negativo; muchas veces es el impulso que necesitamos para transformar nuestras vidas.
Conclusión: Deja de Vivir en el “Más o Menos Bien”
Si te encuentras atrapado en el “más o menos bien”, es hora de hacer un cambio. No permitas que la falta de urgencia te frene. Como emprendedores, el progreso llega cuando tomamos acción. La vida no está hecha para sobrevivir, está hecha para prosperar. No dejes que tu negocio o tu vida se queden estancados en la mediocridad. Da el paso, hazlo ahora, y empieza a construir lo que realmente quieres.
Recuerda: la vida no tiene que doler para que valga la pena. Pero si no estás donde quieres estar, no te conformes con lo “más o menos bien”. Hazlo ahora, actúa, y comienza a vivir la vida que realmente deseas. La incomodidad puede ser el motor que te lleve a alcanzar tus metas más grandes.
